Greenpeace lanzó una campaña que
criticaba a Nestlé por el continuo uso de aceite de palma suministrado por Sinar Mas,
quien fue acusado de obtener el producto provocando una deforestación ilegal.
La campaña se siguió en todo el mundo debido al poder de amplificación de esta
asociación ecologista.
Varios miembros utilizaron el soporte de redes sociales, incluyendo Facebook y Twitter para
criticar la mala conducta de la marca. Un empleado de Nestlé comenzó a
responderles. Esto pronto supuso un problema cuando las respuestas perdieron
profesionalidad, se volvieron a la defensiva y en algunas ocasiones se tornó en
una pelea juvenil…
La compañía perdió el control de la situación, en el momento en el que
decidió no responder oficialmente por la vía en la que estaba siendo acusada.
Posteriormente Greenpeace realizó diversas acciones virales, entre ellas el
video que he colocado en la cabecera sobre el Kit Kat. Y al
final se salieron con la suya y Nestlé dejó de utilizar el aceite de palma salvaje.